01 septiembre 2005

Vayamos por partes (como decía Jack el Destripador)


Espiquin In Silver
nace como un hermanito de El Camino Perdido del Otaku, como un esqueje, si queréis, para hablar de los temas que no tienen cabida en el segundo. Intentaré llevar los dos blogs a la vez con la mayor regularidad posible... o eso espero.

Hay muchos temas que he ido almacenando en el disco duro del cerebro durante todos estos días del Verano, entre ellos la seguridad de los aviones, la sequía, el "caso Roquetas", el embarazo de la Princesa de Asturias, el incendio de Guadalajara, etc. Pero ha habido uno que, por pillarme la noticia fuera de España, la he vivido con especial horror. Me refiero a los 67 heridos en el encierro de San Sebastian de los Reyes, el pasado Domingo. Me pilló, como digo, lejos de casa, en México, y me enteré por la televisión de allí. Había que oir cómo nos ponían de vuelta y media en Televisa o en Galavisión: de país tercermundista para abajo. Falta de seguridad, inexistente organización, tragedia anunciada, etc. Claro que México tampoco es que pueda dar lecciones precisamente sobre seguridad u organización, ni de broma, pero me dolieron mucho aquellas imágenes que nos presentaban como un país semi-bárbaro que deja que la gente esté a punto de morir aplastada en un callejón. Eso hace 30 años, pues vale, pero ahora no debería pasar. ¿Quién permitió que corriera tanta gente el encierro? ¿Nadie calculó que por ese callejón no pasarían ni de coña los más de 5000 corredores? ¿Es posible que haya gente corriendo con zapatos de tacón un encierro? ¿Tiene que haber muertos para que las autoridades cambien las leyes?

Desgracidamente en España parece que sólo cambian las cosas con ataudes de por medio.

3 comentarios:

¡(((:_:)))¡!(((:-:)))!¡(((:_:)))¡ dijo...

la verdad es que menudo veranito!!!!!
llega el verano, el mundo se va de vacaciones y se despendolan las cosas, asi no se puede..!!!

Anónimo dijo...

Ajá, me alegro de que este diario haya visto la luz como dijiste; eres una persona de palabra. Nuestro amigo JOaquín está un poco indignado por la última cena. Alívialo con tu sabiduría de trotamundos; es un placer conocer a personas como tú. Un saludo, el de la iglesia

Anónimo dijo...

Aquí los que nos casamos nos sentimos alegrados... este blog al menos parece que lo podremos alcanzar. Un abrazo