25 octubre 2009

Huelga

Pues sí, los TCP de Iberia estamos de huelga. Ya sé que no es una gran huelga, que no va a paralizar el país ni nada parecido, pero es nuestra huelga. Es una huelga pequeñita, una huelga por desamor, que decía un compañero, debida a que la dirección de Iberia lleva años despreciandonos, ninguneandonos y explotándonos. Es una huelga de cocacolas, cierto, pero es nuestra manera de decir que ya está bien de tomarnos el pelo y de negarnos (el IPC) lo que a otros colectivos (tierra y pilotos) les ha concedido. O la cosa está mal para todos, o no lo está para nadie.

Nos resulta difícil volver a apretarnos el cinturón (llevamos 5 años con el sueldo congelado, 5) mientras nuestro ex-presidente se lleva una indemnización supermillonaria. Los TCP somos la cara de Iberia, los que estamos cada día al pie de avión. Estamos más que implicados en la buena marcha de la compañía (llevamos muchos años trabajando aquí y seguiremos trabajando cuando el presidente actual, Antonio Vázquez, se haya marchado, igual que se marcharon Andreu, Aguiló, de Irala, Salas, Sáez y Conte, los presidentes que ha habido en los 20 años que llevo volando) más que nada porque es nuestro pan el que nos jugamos. Sentimos todos los problemas que nuestra huelga pueda causar, pero esperamos que pasajeros y compañeros entiendan que en algún momento hay que plantarse para defender aquello que te pertenece.

1 comentario:

Jaime Ortega dijo...

Desagraciadamente, algunos medios se encargarán de equiparar a la huelga de pilotos. Es más fácil simplificar y ridiculizar que analizar...