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31 agosto 2013

Verano de pelotas

Reconozco que paso el verano enganchado a la pelota, aunque no a la de futbol, sino a la de baloncesto. Es llegar estos veranos de Eurobasket y disfrutar como un enano, con las chicas y los chicos, con los cadetes, alevines, juniors y seniors. Disfruto mirando estadísticas, leyendo foros y viendo repetidas una y otra vez canastas ganadoras que, afortunadamente, suelen ser de nuestros equipos.


Es verdad que llevo viendo baloncesto desde que tengo uso de razón, casi. Recuerdo muy bien el gorrazo de Fernando Martín a Tachenko en el Eurobasket de Praga de 1981. Por desgracia, recuerdo el "angolazo" de Barcelona 92. La travesía del desierto de los 90 hasta llegar a la generación de los Juniors de Oro que nos hicieron campeones mundiales y europeos, además de conseguir dos medallas de plata olímpicas, medallas que supieron casi a oro.


Ahora han sido 4 las medallas de oro que las selecciones femeninas han sumado en otros tantos campeonatos europeos, amén de un meritorio cuarto puesto en el Mundial sub-19. Los chicos "apenas" han sumado una medalla de oro y dos medallas de bronce, a las que habrá que añadir la casi segura medalla de oro en el Eurobasket de Eslovenia. Es mucho metal, la verdad.


Hay quién desconfía de tanta medalla. Gente que, realmente, entiende de baloncesto mucho más que yo, opina que este resultadismo, el llamado "método FEB" es contraproducente a largo plazo. El problema de obtener resultados tan inmediatos, comentan, es que los jugadores se centran en sus puntos fuertes y no evolucionan en sus puntos débiles. Selecciones hechas para lograr medalla en éste o aquel campeonato, pero que no buscan la evolución de los seleccionados ni la futura inclusión de los mismos en el equipo senior.


Lo cierto es que no siempre la medalla es indicativa de éxito futuro. El ejemplo más próximo es el de una selección sub-20 masculina en la que jugaban Marc Gasol, Saúl Blanco, Txemin Urtasun o Victor Sada, por ejemplo, fue ¡decimo primera! en el europeo de 2004. Claro que ese mismo año la sub-18 fue campeona, en un equipo en el que Sergio Rodríguez maravillaba a toda Europa. La sub-20, dos años antes, había sido plata con un Albert Miralles como figura... Nunca se sabe a ciencia cierta quién puede llegar y quién no.


Yo por mi parte, aún siendo consciente de que el "método FEB" existe tanto para lograr medallas como para que el presidente de la FEB, Jose Luís Sáez, se las cuelgue a poco que pueda (nunca he visto un presidente de federación al que le gusten tanto las cámaras), me veo obligado a relajarme y a disfrutar. Para alguien como yo que ama el baloncesto, es imposible no disfrutar este momento. Veo el equipo femenino que podría disputar el hipotético mundial de 2018 en España y empiezo a salivar. Leticia Romero, Ángela Salvadores, Astou Ndour, Alba Torrens y Laura Gil puede ser un equipo para soñar con medalla. Leo los nombres de los chicos que han hecho historia este verano (los hermanos Hernangómez, Dani Díaz, Xabier López-Arostegui, etc) e imagino el futuro que tienen delante. Podrá ser la NBA  (WNBA para las chicas), la ACB, la Euroliga, la EBA o quedarse en la estacada y abandonar el deporte profesional. Nadie tiene una bola de cristal, pero lo cierto es que este verano ha sido suyo. Para tod@s ell@s, enhorabuena. BA-LON-CES-TO.

20 septiembre 2011

Gloria (reprise)

¿Quién dijo que uno se cansa de ganar? Pau, Juanqui, Felipón, Calde y compañía nunca se cansan, por lo visto. La misma "pandilla de quinquis" (Navarro dixit) que todos los veranos se reunen han logrado lo que parecía imposible (vamos, lo que sólamente conseguían paises desaparecidos como la URSS o Yugoeslavia): repetir título europeo de baloncesto. Somos bicampeones del Eurobasket y únicamente el cielo (o sea, el Team USA) parece nuestro límite. Mientras exista un grupo como éste, el sol siempre saldrá cada verano.

23 febrero 2010

Irse de copas

Me encantaría hablar solamente de cómo veo a un equipo de baloncesto de la ACB, el Regal Barcelona, por primera vez capacitado para, en teoría, jugar en la NBA a un nivel parejo al de los equipos punteros de allá. Vamos, que se metería en los play-offs sin problemas y daría más de un susto o dos. Me encantaría, ya que la exibición de los barcelonistas en la final de la Copa del Rey, barriendo de la pista a mi equipo, el Real Madrid, fue para recordar... y a mí, por encima de todo, me gusta el BALONCESTO, el buen baloncesto.


Me encantaría, pero mi admiración por el equipo culé (y por Xavi Pascual) no puede superar a la rabia de ver y oir cómo los Reyes eran pitados y abucheados cuando llegaron al BEC... por no mencionar el bochorno de los silbidos al himno de España, vergonzosamente recortado en su duración. Y sin embargo...


Sin embargo, "ladran, luego cabalgamos". Es una vergüenza oir esos pitos y abucheos, pero que la final de la Copa se celebre tras muchos años en el Pais Vasco y que el Rey vaya a entregar el trofeo al ganador es un signo más de normalidad. No se puede imponer a la gente, faltaría más, que estén de acuerdo con la monarquía, con la Constitución o con la idea de España, pero lo que sí se puede imponer es la legalidad y la normalidad consiguiente a ella. Si el Rey hace apariciones por toda España, inagura escuelas y entrega premios, sería anormal que no fuese a fiestas deportivas mayores, tal y como es la semana de la Copa. Normal también será cuando la Selección Española de futbol o de baloncesto jueguen sin problemas partidos en el Pais Vasco, en Cataluña, en Melilla o en las islas Chafarinas, vamos.


Normalidad, respeto a la ley e igualdad de todos ante la misma. Ha sido Patxi López, por lo que sé, uno de los grandes impulsores de esta Copa y de la presencia de SS.MM. en la misma. Los maleducados, los intransigentes, los extremistas, los de siempre podrán gritar o abuchear o insultar lo que quieran (están en su derecho, aunque también están otros en su derecho a denunciarlos, por ejemplo), pero poco a poco el reinado de la excepción está acabando en el Pais Vasco y en otras partes del estado. Este habrá sido otro de los múltiples servicios que el Rey habrá prestado a España.

22 septiembre 2009

Gloria (3ª parte)

Han tenido que pasar muchos años, siete finales, para que por fin ganásemos la medalla de Oro en un Eurobasket. El otro día, mientras España ganaba (¡pulverizaba!) a Serbia en la final, yo me dedicaba a contarle batallitas a mi mujer que estaba a mi lado viendo la final. Le contaba de la primera que vi perder (la del 73 o no la vi o no me acuerdo) que fue la del 83. Aquella final contra Italia, a la que accedimos tras ganar por primera vez a la URSS en semifinales con una canasta decisiva de Epi. Perdimos aquella final, pero nos dábamos por contentos tras haber hecho un esfuerzo titánico para llegar hasta ahí. En esa selección había mucho talento (Corbalán, Sorozabal, Epi, F.Martín, Margall, Itu, etc) pero no íbamos sobrados en el físico precisamente. No teníamos un Pau o un Rudy, objetos voladores muy bien identificados.

Luego perdimos otras cuatro más, cada una con sus situaciones y contrarios. Este año todo parecía favorable... hasta que empezó la competición. En tres partidos el mundo se puso al revés; de ser los mejores del mundo, de repente pasamos a ser la desgracia más grande del mundo. España en estado puro. Afortunadamente, el grupo de amigos que cada año defiende esa camiseta sabe quién es, sabe con quién juega y sabe contra quién se la juegan. Puede que nosotros dudásemos de ellos (me incluyo), pero ellos nunca dudaron de si mismos.

Dan envidia, dan mucha envidia. Es el mismo caso que la selección de fútbol actual o la de Copa Davis. Da mucha envidia que ellos se puedan reunir todos los veranos con sus amigos (de toda la vida, en algunos casos), a hacer lo que más les gusta y de paso ganar medalla tras medalla. Envidia cochina que explica en parte algunos comentarios que he oido semanas atrás en medios (radios) españoles.

Tocan la gloria cada verano, nos acostumbran fatal. Los que venimos de una dieta de cuartos y quintos puestos (y octavos) en campeonatos, podemos sufrir una indigestión de tanto metal pesado. A pesar de todo eso volveré el próximo año para ver cómo este grupo de amigos se reune en Turquía para resolver cierto asuntillo que quedó pendiente con unos muchachotes yanquis el año pasado en Pekín. Muchas gracias E-QUI-PO.

26 mayo 2009

¿Baloncesto?

He podido ¡por fin! ver un partido entero de los Play-offs de la NBA, el cuarto entre los Lakers de Pau Gasol contra los Nuggets. No cabe duda que la NBA es espectacular, con jugadores superdotados en lo técnico y en lo físico, capaces de las jugadas más impresionantes e increibles. De eso nadie puede dudar. Lo que sí me tiene más dudoso es si el juego al que juegan es baloncesto o no. Por lo menos, no es baloncesto tal y como en Europa lo entendemos, por no decir el resto del mundo. Y es que hay que ver y hay que decirlo: qué mal juegan al baloncesto en la NBA.


Ya no es que ciertos jugadores han de jugar sí o sí, o que tengan que tirarse una serie de tiros por contrato, o que sólo piensen en la posturita a poner tras canasta o tapón. Ya no es que los equipos ataquen mal y defiendan aún peor (ni ayudas, ni pasar por delante de los bloqueos, ni nada que no sea el puro 1-contra-1). Ya no es que los árbitros sancionen las faltitas en tiro para que la estrella de turno se marque un dos-más-uno, mientras que ignoran codazos, agarrones y agresiones en general. Ya no es que los entrenadores no sepan variar el ritmo de juego en función de cómo van en el marcador... Bueno, en realidad SÍ es por todo eso. Hay apenas un puñado de jugadores en esa liga que entienden lo que de verdad es jugar en equipo al baloncesto, que no es una sucesión de ataques 1-contra-todos por parte de la estrella del equipo o de la segunda estrella, según el escalfón de sueldos.

Cierto que luego ves cosas de Briant o de James o de Howard o de Duncan que te dejan maravillado, pero el resto del partido te dan ganas de mandarles a todos a jugar en la EBA para que aprendan a jugar bloqueos y continuación, o a no dejar que pasen los dos-contra-uno por en medio... que es algo que me enseñaban a mí en mini-basket en el colegio. En fin, que ahora me alegro de no haber podido ver entero más que éste partido de los Play-offs. Me quedo, sin duda, con los nuestros de la ACB. Ánimo Pau, que ya te queda menos para volver a casa.


24 agosto 2008

Gloria

Los Juegos Olímpicos de Pekín han acabado para España con el colofón de la medalla de plata en baloncesto, igualando la conseguida en Los Ángeles'84. Ha sido una medalla merecida, peleada... y agridulce. A ratos me ha parecido que podíamos vencer, aunque lo normal, lo lógico, lo que todo el mundo esperaba es que el superequipo americano, el Redeem Team, fuese el vencedor y medalla de oro. Todo el mundo... menos unos cuantos millones de españoles y otros cuantos millones de aficionados al baloncesto de todo el mundo, empezando por los argentinos a los que aún les duele la derrota en semifinales, tan inevitable como injusta a ratos.

Y es que nunca sabremos ahora qué hubiese pasado si los árbitros hubiesen sido realmente imparciales y hubiesen aplicado el reglamento, todo el reglamento, en concreto la regla de los pasos de salida. Aquí podéis ver una muestra, pero cualquiera que viese el partido (en realidad, cualquier partido de los norteamericanos) sabe que los jugadores del Team USA hacían pasos de salida nueve de cada diez veces. Puede parecer un detalle nimio, pero ese pasito (y a veces dos pasitos) dan una ventaja que, unida a su innegable capacidad atlética, hace que los rivales sólo pudiesen seguir con la mirada esos fulgurantes contrataques... ¿de baloncesto o de balonmano?

Así que sólo podemos sentir orgullo por nuestro equipo que, ante los mejores jugadores y con los árbitros... mirando para otro lado (esas dos técnicas pitadas al final, más falta... cuando Chris Paul había salido en pasos otra vez... ¿realmente tenían que recochinearse?), amén de jugar con un chaval de 17 años como base casi todo el partido, han logrado estar ahí hasta el final. Y que nadie se equivoque: los gringos han tenido que dar todo para ganar (y "todo" en el caso de Kobe Briant es "mucho") y con cuatro abajo España y dos minutos por jugar... no las tenían todas consigo, no señor.

Gracias equipo, gracias Pau, Felipe, Rudi, Jose Manuel, Juan Carlos, Raül, Berni, Alex, Marc, Jorge, Ricky y Carlos (y hasta siempre, gran capitán) Gracias por hacerme pasar unas horas, unos días inigualables. Gracias por refrescarme el recuerdo de Los Ángeles. Gracias por recordame que ser español ya no es una excusa, sino una responsabilidad.

03 junio 2008

Imbécil

Sí, hay que ser MUY imbécil para cesar al mejor seleccionador nacional de baloncesto que hemos tenido (eso dicen los números) por un quítame ahí esos egos. El imbécil en cuestión es Jose Luis Sáez, Presidente de la Federación Española de Baloncesto, que no ha podído soportar que Pepu Hernández, ya el ex-seleccionador, saliése más en los medios de comunicación que él. ¿Cómo cesan al entrenador a sólo dos meses de los Juegos Olímpicos? ¿Por un quítame ahí esas conferencias? ¿Porque da charlas remuneradas? ¿Porque ha escrito un libro? ¿Porque ha ganado un Mundial y ha llegado a la final del Eurobasket? Lo dicho: imbécil.


Muchísimas gracias Pepu. BA-LON-CES-TO.

18 septiembre 2007

Gafe

Confirmado: ZP es un gafe de proporciones universales. Hace unos meses hablaba de su maléfica influencia para con los políticos a los que apoyaba. Ahora hemos comprobado, por desgracia, que su influencia llega al deporte. Con su asistencia el pasado Domingo al Palacio de los Deportes de Madrid consiguió lo que parecía imposible: que la selección española de baloncesto NO ganase el Eurobasket. Después de la experiencia, Pepu y su equipo técnico están barajando la posibilidad de decirle a ZP que los Juegos Olímpicos de 2008 han cambiado de sede y se celebrarán en Sudáfrica, por ejemplo. Por lo menos, la retransmisión de la final fue el programa más visto del día, superando a la Formula 1 incluso. Así que, de todos modos, ¡enhorabuena, Campeones!

17 junio 2007

Cuestión de experiencia

Han pasado unas semanas de su despedida, pero no quiero dejar de reseñar que siento de verdad la salida de Pedro Barthe de TVE. Yo me inicié en el baloncesto oyendo los comentarios del legendario Hector Quiroga (sí, niños y niñas, fue un señor que salía por la tele y hablaba de baloncesto), pero su muerte elevó a los altares de las retransmisiones a Don Pedro Barthe, de profesión antimadridista, poseedor de una mente propia y dueño de un profundo conocimiento del juego que tanto amamos.

Claro que con el paso del tiempo su fobia al Real Madrid se fue suavizando (desde aquellos "¡Ganamos de 10!" que se le escapaban cuando el que iba arriba en el marcador era la Penya o el Barcelona) y en las últimas temporadas había encontrado una especie de paz espiritual que hacía que oirle comentar partidos fuera una delicia, ya que a su sabiduría se había unido una especie de fina ironía que sólo el paso de los años y el estar de vuelta de casi todo te puede proporcionar. A ello se unió que había encontrado en Joan Creus y Fernando Romay los compañeros perfectos de retransmisión. Se notaba que los tres disfrutaban viendo cualquier partido y charlando. Y yo también disfruté mucho, ya digo, de esta última etapa de Pedro como comentarista... todo lo que no había disfrutado con los comentarios del inefable Ignacio Calvo, el único locutor que con el paso de los años cada vez parecía que sabía menos del deporte que comentaba.

Por todo ello, y por muchas otras cosas que podéis leer aquí, te doy las gracias Pedro y deseo que tu nueva vida lejos de la televisión (pero no lejos de las canchas) sea tan larga y fructífera como hasta ahora. Muchas gracias y que seas feliz.

08 octubre 2006

BA-LON-CES-TO

El Jueves, el Barcelona ganaba a los Philadelphia 76'ers por 104-99; ayer el Gran Canaria le ganó al Barcelona por 71-74. ¿Significa, pues, que el Gran Canaria Grupo Dunas es mejor equipo que los Philadelphia? Pues no sé que decir, la verdad. Porque lo del Miercoles no fue un hecho aislado, sino una prueba más de que la NBA no está muy por encima de la Euroleague, o sea, del baloncesto FIBA. Para aquellos que siguen sin creerselo, otra prueba más: ayer el CSKA de Moscú ganó sin muchos problemas a Clippers de Los Ángeles por 94-75. ¿Que ellos están en pretemporada? Toma, y los equipos europeos también, casi. ¿Cuantos jugadores del Barcelona acaban, como quien dice, de terminar de jugar el Mundobasket de Japón? Seis. ¿Y de los 76ers? Ninguno. Por una vez, todos hemos sido del Barcelona.

05 septiembre 2006

Reentrada: 3...

"... esto tiene que cambiar
nuestros nietos se merecen
que la historia
se repita varias veces.

Mira como gana la Selección.
España está aplastando a Yugoslavia
por veinte puntos arriba."

Así cantaban Los Nikis, hace más de veinte años, El Imperio Contraataca. Si sustituimos "Yugoslavia" por "Lituania" nos encontramos con que, ¡caramba! la historia se ha repetido y ha mejorado en la repetición. Los Nikis se referían a las semifinales de las Olimpiadas Los Ángeles'84 y lo de Lituania ha sido en cuartos de final del Mundial Japón'06, torneo del cual hemos salido campeones, como todo el mundo sabe ya a estas alturas.

Para los noveles, esta victoria parece una consecuencia lógica de nuestro buen juego e incluso algo sencillo, visto el nivel de las selecciones participantes. Para uno como yo, que ha visto ya unos cuantos torneos de este nivel, esta victoria es como un sueño, tanto que incluso me daba miedo abrir el periódico al día siguiente por si en realidad me había equivocado y habíamos perdido la final como siempre: por los problemas físicos, por los arbitros, por la empanada mental de costumbre, etc. Nada de eso. Somos campeones del mundo y hemos roto la racha de finales perdidas que, para mí, empezó en el Eurobasket de Nantes'83. Allí perdimos con Italia la final después de hacer el partido más extraordinario de nuestra, entonces, historia y ganar a la invencible URSS con aquella canasta de 'Epi' sobre la bocina.

Gracias a todos, a los 12, pero también a 'Pepu' Hernández, a los técnicos, a los masajistas, a los utilleros, a la señora de la limpieza y todos los que han hecho posible este éxito. Gracias por sustituir aquel recuerdo imborrable del Mundobasket de Cali '82 ("Ustedes dormían, nosotros soñábamos") por otro recuerdo aún mejor. Gracias de verdad.



PD. Y gracias también a la selección Griega por enseñarles a los niñatos del Team USA cómo se juega de verdad al baloncesto. Nos vemos en el Eurobasket de Madrid'07.

10 mayo 2006

¿Es un pájaro? ¿Es un avión? No, ¡es un base!


Una de mis debilidades en esta vida es el baloncesto, el único deporte que he practicado con asiduidad y del que creo entiender un poquito. Y dentro del baloncesto, siempre me han llamado la atención los bases. Hay quien se extasía viendo pivots dominadores o aleros tiradores; a mí me ha dado siempre admirar a esos jugadores bajitos (normalmente) que llevan a su equipo en volandas, que controlan el tiempo del partido y que reparten entre sus compañeros la gloria de la canasta. Jugadores como Corbalán, Sorozabal, Creus, Costa, Jou Llorente, Rafa Jofresa o Raúl López en España. En el resto del mundo, Magic Johnson, Isaiah Thomas, John Stockton, Moti Aroesti, Mike D'Antoni, Valtis Valters, Sergei Belov, Aleksandar Djordjevic o Sarunas Jasikevicius. Esos son los dioses que llenan mi panteón particular.

Pero este año, por segundo consecutivo, la NBA ha tenido un acceso de cordura y ha reconocido como jugador más valioso (MPV en inglés) a un base. No uno de esos super-atletas egoistas expertos en el uno-contra-uno , sino alguien que se distingue especialmente por repartir juego entre sus compañeros. El canadiense Steve Nash es un jugador atípico dentro de la NBA, no solo por pensar en el equipo antes de en él, sino por mantener un estilo de vida muy alejado (es discreto con su vida privada, está comprometido social y políticamente... ¡idolatra a Zinedine Zidane!) de los horteras raperos que llenan la NBA. Esta temporada tuve la gran suerte de verle jugar en el Madison Square Garden, en uno de los pocos partidos que los N.Y. Knicks han ganado esta temporada, y allí nos regaló a los espectadores un partidazo con tres prórrogas y ¡22 asistencias! Para los que como yo creemos que el baloncesto es el deporte más hermoso del mundo, Steve Nash es algo así como el profeta del jogo bonito. Muchas felicidades.

05 marzo 2006

Baloncesto matutino

Debo confesar que yo, madridista de pro, he disfrutado como un cochino jabalí con la victoria del Estudiantes esta mañana de Domingo en la difícil pista del Pamesa de Valencia. Hablo de baloncesto, claro. El que en una época se llegó a considerar el segundo deporte de España. El futbol es mi pasión, pero el baloncesto es el deporte que he practicado durante muchos años y del que creo saber alguna cosilla... aunque siga sin saber qué leches es exactamente un pick and roll.

De todos modos he disfrutado con el partido, retransmitido por TeleMadrid. Ya el no oir la voz de Pedro Barthe es un alivio; su tonillo me trae a la memoria tristes recuerdos de muchas derrotas del Real Madrid, ante las cuales el citado Barthe poco menos que se descojonaba. Con el paso de los años Barthe algo ha aprendido de baloncesto, no obstante, su antimadridismo sigue intacto. "Indio" Díaz, en TeleMadrid, no es que sea un comentarista excelso pero al menos no me revuelve el estómago, lo cual me permite concentrarme en el juego.

Oye, será el eterno rival del Madrid, pero da gusto ver jugar a Sergio Rodríguez, Carlos Jiménez, Carlos Suárez y compañía. Ganaron un partido después de ir perdiendo desde el minuto 1; defendiendo fuerte pero también atacando con sentido, con alternativas, mezclando juego interior con el exterior. Nada que ver con el tostón de ataque del Real Madrid, donde los aclarados para que Bullock o Rakocevic se la jueguen (se la chupen) son la única posibilidad que Maljkovic contempla. Que gusto ver un equipo donde el base, los bases en realidad (el citado Sergio Rodríguez y Nacho Azofra), es algo más que un mero botador de balón. Así que nada, sigo siendo del Madrid, pero no por eso dejo de apreciar a los buenos jugadores, incluso a los del Ramiro.


10 febrero 2006

¡Ole, Pau!

Por fin se ha hecho justicia y Pau Gasol jugará el NBA All Star Game de este año. Enhorabuena. Lleva años jugando a muy buen nivel y se lo merecía de todas todas. El sistema de votación del All Star tiene cosas tan raras como que Yao Ming, que está haciendo una temporada más que mediocre junto a los Houston Rockets, vaya a ser el pivot titular del equipo del Oeste. Lo mismo para Tracy McGrady. Otra cosa curiosa es que no hay ni un solo jugador de Detroit, el mejor equipo de la NBA hoy en día, en el cinco inicial del Este. Por otro lado, vemos jugar el partido de los rookies (novatos) contra los shophomores (jugadores de segundo año) aun jovencísimo... de corazón Sarunas Jasikevicius. ¿No es un poco ridículo eso de considerar que antes de jugar en la NBA un jugador no tiene pasado? Pena que Juan Carlos Calderón no hubiera jugado un poco más para entrar en ese partido.


26 septiembre 2005

Europaliza

Para llevar la contraria a todo el mundo, hoy NO voy a hablar de Fernando Alonso (FA). Lo siento pero a mí que el asturiano haya ganado el Mundial de F1 me parece muy bien, pero yo ayer estaba pendiente de otra cita deportiva (y tampoco era el Alavés-Real Madrid).

Me refiero al partido de baloncesto entre Francia y España por la medalla de bronce del Eurobasket. A la misma hora que la mayoría de españoles estaba pendiente de si FA entraba en boxes o no, o de si Raikonnen sufriría un de sus típicos percances en su McLaren, yo estaba cabreado como una mona viendo como los chicos de Mario Pesquera tiraban por la borda su partido y terminaban cuartos en un Eurobasket que a ratos pensaban ganar.

Lo decía Pedro Barthe durante la retransmisión y lo dice hoy Vicente Salaner en El Mundo: España (con perdón) no sabe jugar. Vale tio, me diréis, ¿y los partidazos contra Serbia-Montenegro y contra Croacia? ¿Eso no es jugar? Pues no: eso es épica, heróica, golpes de suerte que tienen que ver más con errores del contrario que con un juego constante y definido (véase Grecia ayer para ganar a la Alemania del genial Dirk Nowiztki). Me gustaría que por una vez, con Gasol o sin él, al equipo español se le viese un juego que no dependiese de apelar a la machada de turno. Apurar posesiones, mover el banquillo, meter el balón dentro y sacarlo, leer las defensas, esas cosas que ayer Francia, con un Parker por fin entonado y libre de toda oposición, hizo de maravilla. Esperemos que después de la paliza de ayer en la próxima cita hayamos aprendido algo de todo eso.