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13 abril 2012

Un libro, un vino (8)

En estos tiempos de crisis hay que afinar más que nunca el presupuesto. Dado que en casa nos gusta comer todos los días con una copa de vino (y cenar, también), hemos tenido que darnos menos alegrías que otros años en este tema. Afortunadamente, las bodegas también toman conciencia de la situación y están ofreciendo vinos a muy buen precio, segundas etiquetas que comparten origen con otras más afamadas y también, ay, más caras.

Nuestro vino de estos últimos meses ha sido uno de esos ejemplos de vinos a precios asequibles de bodegas de prestigio. De la bodega de César Príncipe, 13 cántaros Nicolás. Un tinto de Cigales, fresco y fácil de beber, pero con la suficiente estructura como para agradecer cada uno de esos 8 meses de barrica.


Y por otro lado, lo eterno (o casi). Por fin he terminado el segundo tomo de la inmortal La novela de Genji, el Genji Monogatari de Murasaki Shikibu, que tanto ha fascinado a autores tanto japoneses como occidentales durante los últimos mil años. Normal, ya que es increible encontrar una novela, la primera novela, cuyos personajes e historia siguen tan vivos como cuando eran relatados en aquella esplendorosa corte Heian.

11 marzo 2012

Ganbare Nihon! (II)

Hace un año la tierra temblaba en Japón como nunca antes lo había hecho. Por si fuera poco, un tsunami de los grandes arrasó lo que quedaba en la costa y después, como si fuera un chiste, una explosión mandaba a la porra un reactor nuclear que había superado las dos últimas catástrofes. Eso fue hace un año. Hoy Japón es un país en plena marcha y reconstruyéndose por enésima vez.

Hace un año escribía "... con sus filias y sus fobias, con sus rarezas, con lo lejos que está Japón...". Con todo eso que es verdad, Japón nos sigue sorprendiendo día tras día. Decía uno de esos españoles en Japón ayer: "si alguien no te cuenta que hace un año hubo un terremoto, no lo adivinarías nunca". Los llamados héroes de Fukushima se sorprendían de que alguien los premiara (Premio Príncipe de Asturias) por hacer su tarea, por cumplir con su deber hasta el final. Los japoneses, una vez más, se han apretado los cinturones y se han puesto a trabajar para levantar su país de las ruinas. En silencio, con traumas, con tabues, con problemas y con lo que quieras, pero trabajan hasta que no pueden más para que mañana en Japón vuelva a salir el sol.

A ver si aprendemos de ellos, copón ya. Ganbare Nihon!

07 abril 2011

O-wa-ri

Cierro, snif, snif, El Camino Perdido del Otaku, por falta de ideas y de tiempo para llevarlo medianamente actualizado. Por consiguiente, como decía aquel, de vez en cuando se podrán leer japoneserías en este blog.

Hablando de eso, en El Pachinko resumen unas cuantas ideas para ayudar a Japón. No cuesta mucho y Amateratsu-kami-sama os lo agradecerá.

17 marzo 2011

Ganbare Nihon!

Con todo lo que se pueda decir de ellos, con sus filias y sus fobias, con sus rarezas, con lo lejos que está, Japón es el único país que ha sufrido no una sino dos veces el azote del peligro nuclear y, no obstante, sigue aún de pie y funcionando. Ayer el Emperador, como antes su padre, tuvo que salir por televisión para pedir a su pueblo que sigan haciendo lo que hasta ahora: luchar. Fukushima no es ni será Chernobil por que Japón no es ni será la URSS. Hay que ayudarles en lo que se pueda y después rezar a Dios, a Alá, a Buda, a Amateratsu-kami-sama o a quién se quiera para que las cosas vuelvan a ser (más o menos) como antes. Ganbare Nihon!