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10 diciembre 2014

Owari (2ª parte)

Para no liarnos (mi mujer y yo), he decidido seguir con mis andanzas bloggeras en el piso de al lado.Así que más que "owari" (fin), sería "matta ne!" (hasta ahora), pero me gustaba por lo de continuar la tradición.




31 agosto 2013

Verano de pelotas

Reconozco que paso el verano enganchado a la pelota, aunque no a la de futbol, sino a la de baloncesto. Es llegar estos veranos de Eurobasket y disfrutar como un enano, con las chicas y los chicos, con los cadetes, alevines, juniors y seniors. Disfruto mirando estadísticas, leyendo foros y viendo repetidas una y otra vez canastas ganadoras que, afortunadamente, suelen ser de nuestros equipos.


Es verdad que llevo viendo baloncesto desde que tengo uso de razón, casi. Recuerdo muy bien el gorrazo de Fernando Martín a Tachenko en el Eurobasket de Praga de 1981. Por desgracia, recuerdo el "angolazo" de Barcelona 92. La travesía del desierto de los 90 hasta llegar a la generación de los Juniors de Oro que nos hicieron campeones mundiales y europeos, además de conseguir dos medallas de plata olímpicas, medallas que supieron casi a oro.


Ahora han sido 4 las medallas de oro que las selecciones femeninas han sumado en otros tantos campeonatos europeos, amén de un meritorio cuarto puesto en el Mundial sub-19. Los chicos "apenas" han sumado una medalla de oro y dos medallas de bronce, a las que habrá que añadir la casi segura medalla de oro en el Eurobasket de Eslovenia. Es mucho metal, la verdad.


Hay quién desconfía de tanta medalla. Gente que, realmente, entiende de baloncesto mucho más que yo, opina que este resultadismo, el llamado "método FEB" es contraproducente a largo plazo. El problema de obtener resultados tan inmediatos, comentan, es que los jugadores se centran en sus puntos fuertes y no evolucionan en sus puntos débiles. Selecciones hechas para lograr medalla en éste o aquel campeonato, pero que no buscan la evolución de los seleccionados ni la futura inclusión de los mismos en el equipo senior.


Lo cierto es que no siempre la medalla es indicativa de éxito futuro. El ejemplo más próximo es el de una selección sub-20 masculina en la que jugaban Marc Gasol, Saúl Blanco, Txemin Urtasun o Victor Sada, por ejemplo, fue ¡decimo primera! en el europeo de 2004. Claro que ese mismo año la sub-18 fue campeona, en un equipo en el que Sergio Rodríguez maravillaba a toda Europa. La sub-20, dos años antes, había sido plata con un Albert Miralles como figura... Nunca se sabe a ciencia cierta quién puede llegar y quién no.


Yo por mi parte, aún siendo consciente de que el "método FEB" existe tanto para lograr medallas como para que el presidente de la FEB, Jose Luís Sáez, se las cuelgue a poco que pueda (nunca he visto un presidente de federación al que le gusten tanto las cámaras), me veo obligado a relajarme y a disfrutar. Para alguien como yo que ama el baloncesto, es imposible no disfrutar este momento. Veo el equipo femenino que podría disputar el hipotético mundial de 2018 en España y empiezo a salivar. Leticia Romero, Ángela Salvadores, Astou Ndour, Alba Torrens y Laura Gil puede ser un equipo para soñar con medalla. Leo los nombres de los chicos que han hecho historia este verano (los hermanos Hernangómez, Dani Díaz, Xabier López-Arostegui, etc) e imagino el futuro que tienen delante. Podrá ser la NBA  (WNBA para las chicas), la ACB, la Euroliga, la EBA o quedarse en la estacada y abandonar el deporte profesional. Nadie tiene una bola de cristal, pero lo cierto es que este verano ha sido suyo. Para tod@s ell@s, enhorabuena. BA-LON-CES-TO.

02 abril 2010

Adios tele, adios.

Al leer una carta de un lector en El Mundo de ayer me he acordado que yo también tengo una televisión a la que decir adios con la llegada de la TDT. En efecto, se trata de una de esas televisiones portátiles en blanco y negro que tanto y tan buen servicio nos dieron durante años y años. Esa tele ha sufrido transportes, mudanzas y a tres hermanos sin quejarse, con apenas un golpe en el protector de la pantalla y un interruptor del volumen cambiado.


En esa televisión he visto películas, mundiales de futbol y eurocopas de baloncesto. He visto a Fernando Martín poniéndole un tapón a Tachenko, a Maira diciendo lo de "hasta aquí puedo leer", a Chanquete de cuerpo presente, a Jose Luis López Vázquez haciendo de "padrino búfalo", a Diana comiéndose un ratón y al Muro de Berlín haciendose pedazos. Era, es, un electrodoméstico que ha durado mucho más de lo esperado, de lo exigido. Era, es, un producto de una época en la que aún se hacian las cosas para durar, para servir muchos años a aquellos que con tanta ilusión lo compraban.

Ahora si dices que tienes el mismo movil desde hace dos años la gente te mira con cara de "pobrecillo". No nos encariñamos con nada, por que nada nos cuesta demasiado. Mis padres seguramente hicieron un pequeño esfuerzo para comprar aquella tele que nos iba a salvar la vida durante todo el verano metidos en un apartamento. Ese esfuerzo se vio recompensado de sobra con horas y horas de programación para niños y mayores. Quiero creer que esos momentos que pasamos frente a la tele se encuentran de alguna manera encerrados dentro de la tele, guardados entre los transistores, empapados en la pantalla. Por eso y aunque haya sufrido el apagón analógico, no creo que nunca pueda tirar esa tele. Quizás algún día sea mi hijo el que pueda ver de nuevo imágenes en su pantalla.

19 octubre 2009

¡Jei, jei, Vicky!

Pues sí, ayer nos fuimos al cine con toda la muchachada para ver las aventuras en imagen real de Vicky el vikingo. Ellos se lo pasaron muy bien (ver mi hijo :)~ bailando la canción de Vicky versionada por El Canto del Loco era un show), pero yo creo que los padres lo pasamos mejor, ya que a nosotros las gracias de los vikingos (las peleas de Snorre y Tejure, el "estoy entusiasma-do",etc) sí que nos traían recuerdos de días felices, tardes llenas de bocadillos de Nocilla y esas cosas. Puede que los personajes animados, como leía en una crítica, sean bastante mejores intérpretes, por expresivos, que los actores reales, pero al menos los vikingos de Flakk nos hicieron disfrutar de una horita y media de diversión, lo que no es poco en estos días inciertos. ¡Ah! Y disfrutar de los ojazos de Ankie Beilke, que tampoco está mal.

12 julio 2008

Treinta y tantos

¿Qué tienen en común el último anuncio de la Coca-Cola y un skecht de Muchachada Nui dirigido por Nacho Vigalondo y titulado "Regreso al Futuro 4"? Pues el público al que van dirigidos: los que tenemos "treintaytantos". Los que aún seguimos pensando que tenemos 18 años pero pagamos hipoteca, colegio de los niños y seguro médico privado. No majetes, el tiempo pasa y no aguantamos ya la resaca como antes (por dios, ¡si aún me duele la cabeza de cuando España ganó la Eurocopa!). Pero por lo menos, ya somos unos clientes apetecibles y los publicistas se tienen que estrujar las neuronas si quieren que gastemos pasta y compremos cocacola en vez de cerveza. Y es que, como decía Richard Gere en "Pretty Woman", necesitamos que nos hagan mucho la pelota.



Piensa, McFly, piensa...

30 mayo 2007

Yo también vi jugar a Gordillo

Pues sí, niños y niñas. Y me acuerdo de la alineación completa de la Selección Española en el Mundial '82: Arconada, Camacho, Alesanco, Tendillo, Gordillo, Pichi Alonso, Joaquín, Zamora, López Ufarte, Juanito y Satrústegui. ¡Toma! Todos esos recuerdos me asaltan como rumanos a la salida de un supermercado cuando veo el nuevo anuncio de Coca-Cola. Anuncio cojonudo, todo hay que decirlo, pero con un final falsario: ningún grupo de treintañeros (españoles) se reune en un bar a beber... cocacola (si fuese light, al menos...).

26 febrero 2007

Video killed the radio star

En realidad, nunca sucedió lo que The Buggles cantaban, sino que la aparición de los video-clips, allá por finales de los 70, creó una nueva manera de vender música, una nueva forma de expresión artística, que dirían los entendidos. Para los que eramos teenagers en esa época, los 80, los videos musicales eran parte fundamental de nuestra vida social. Había que estar al loro, en la onda y ver los vídeos de tus grupos favoritos, para luego comentarlos con los colegas y hacer ver que controlabas.

Desde aquel entonces, en mi retina han quedado unos pocos vídeos. Sin duda, el primero que recuerdo y el que resumía todo lo que un video-clip debía ser (imágenes molonas, música acojonante) es Money for nothing, de Dire Straits. Y es que sí, todos queríamos tocar en la MTV y tener las tías for free.



Después, entre las cientos de horas de video que me pude tragar, por esos motivos inexplicables de la vida, se me quedó enredado entre los surcos del cerebro la vocecilla de Thomas Dolby gritando Hyperactive.



Muchos años después, la unión de música molona e imágenes acojonantes (¿o era al revés?) volvió a atraparme en el video de Crazy, con la música de Aerosmith y las estampas (bellas estampas, vive Dios) de Alicia Silverstone y Liv Tyler. Y es que, ¿quién no querría echarle un vistazo a esas fotos de fotomatón?



Y por último, recuerdo a Christopher Walken, tio inquietante donde los haya, volando por los aires en el video de Fatboy Slim, Weapon of Choice.



Así que ni el video mató a la estrella de la radio, ni parece que internet vaya a matar a los genios del video-clip. Antes que todo eso suceda, aún nos quedarán muchas horas disfrutando frente a la pantalla, a la radio o a lo que quiera Dios quiera que los payos inventen.