A pesar de los pesares, a mí la muerte de Michael Jackson me trae al pairo. Me la renfanfinfa, vamos. Primero, porque musicalmente hacía muchos años (desde Bad, por lo menos) que me había dejado de interesar. Segundo, porque el camino de blanqueamientos y operaciones que llevaba hacía presagiar que, tarde o temprano, aparecería en las páginas de obituitarios. Y tercero, porque era y es un fenómeno de masas y, qué queréis que os diga, ese tipo de fenómenos me dan un poco de repelús (idem me sucede con la saga Millenium)
La que no me ha dejado indiferente para nada ha sido la muerte de otro icono de los 70 y 80, la rubísima Farraw Fawcett. Es imposible que la desaparición de alguien que ha... llenado horas y horas de fantasías animadas adolescentes (y erótico-festivas) me deje un poco menos que jodido. Recuerdo que en su momento me fastidió lo indecible que abandonara Los Ángeles de Charlie, a pesar de que la sustituyera otro de mis iconos televisivos preferidos(y también erótico-festivo, para qué mentir), la también rubísima Cheryl Ladd... pero el primer amor siempre será el primero. Descanse en paz Farraw, y que lo haga en un cielo donde pueda perseguir incansablemente a los delincuentes, vestida con traje de fiesta, zapatos de tacón y peinados de última moda.
